miércoles, 3 de agosto de 2011

Me mudo

Bueno amigos, lectores, si es que hay alguien ahí, por ahora me mudo, los cambios siempre son buenos.
Aquí tenéis mi nuevo lugar en la red. Espero que os guste. Acepto críticas, las necesito, por favor. Gracias!
Sigo pasando por aquí para ver lo que vosotros hacéis, mis queridos blogspoteros.

En español, I Paint my own Reality

En inglés un blog sobre vida y arte, Hë:
http://irenefernandezarcas.tumblr.com/

os echaré de menos blogspot

miércoles, 16 de febrero de 2011

Alhambra 1925



Yes. I suppose this is happiness. To smile just by enjoy a drink listening one of your favourites songs. To find suddenly in Germany a bier from your country, from your city, and so then feel suddenly home. To feel home just cause of the taste of the bitter bier, just cause of the memories what tastes could bring to humans. To have on a new life a piece of your last life, where you feel confortable. Yes, I suppose this is happiness: when the normal things became special. Or when you start to have somethings what you can call "special". Or just when you are fullfilled of a good feeling, with just a small thing. This good feeling, i suppose is happiness.


martes, 15 de febrero de 2011

Berlin


du bist so wunderbar...

viernes, 4 de febrero de 2011

Parodia de un corazón roto



Señora noche,
tú, arpía dama
que me desangras
por dentro
cubre con tu sombra el recuerdo
del vacío triste
ciérrame los ojos
cuéntame un sueño
y que (casi) me lo crea.
Sonidos de teclas que matan
como agujas suicidas
mostrandome frases y no rostros
odios
palabras, más palabras.
duele más
duele más.
y bla bla bla.
Entonces toda una espiral de vómito
acecha la ventana
va de farola en farola
como una manada de murciélagos melancolicos
que sobrevuelan
todos los corazones putrefactos.
Allí está el mío.

2.10.2010




Corazón


"Corazón: (del lat. cor). Órgano principal del aparato circulatorio capaz de latir cien mil veces cada día -si estás enamorado más-, sin pararse a descansar ni un segundo. Capaz de hacer que la sangre recorra 100.00 kilómetros de nuestros vasos sanguíneos. Capaz de bombear en una vida más de 2 mil millones de litros. Incapaz de evitar que algún gilipollas lo destroce".

"Heart: principal organ from the circulatory system, which can beat hundred thousand times each day -if you're in love more-, without stopping to rest even for a second. Able to make the blood scroll 100.00 miles of our blood vessels. Able to pump in a full life more than 2 billion liters. Unable to prevent what any asshole
destroy it. "

From the book del Libro: "El amor también sirve para calzar la mesa"



lunes, 6 de diciembre de 2010

En cualquier otra parte menos aquí.





Sí, ultimamente siento que estaba en cualquier otra parte menos aquí. Aquí no es solamente "aquí" en este blog. Sino más bien simplemente aquí donde esté. Aquí en el mundo. Aquí en las nubes. Aquí en la tierra. Aquí en Berlín. Allí en Málaga o Madrid. Estaba en cualquier otra parte menos allí donde estuviera. Por eso de la evasión, invasión del espacio interior a veces significa explosión. Y nunca estaba en el mismo aquí. Por eso han sido momentos captados de otras maneras. Esto es una publicación a modo quizás de adelanto, a modo quizás de pequeña disculpa por si es que hubiese alguien que se preguntaba donde estaba yo. En Berlín, escribiendo en servilletas de bares y Moleskine. No prometo, pero tengo en mente hacer que mis Aquís, Allís y Acás se junten y al menos en un espacio aparezcan de vez en cuando más a menudo asomando por aquí, esta ventana.

Querámonos...

...e inventemos la máquina de dar abrazos a distancia

lunes, 20 de septiembre de 2010

Compartir con pieles y almas

Un día una ventana se abrió. Lo cierto es que soy un poco imprecisa. Hay muchos tipos de ventanas: ventanas de casas, de barcos, de fábricas, de tiendas, ventanas de coches. Ventanas de ordenadores, ventanas de chat. Ventanas de oficinas, ventanas de cristal, ventanas rotas, ventanas con cortinas, ventanas abiertas, ventanas cerradas. Ventanas con macetas. Ventanas de metáfora, ventanas de verdad. Pero las ventanas , generalmente todas, cierran algo, y también abren ese algo a otro algo. Hacen circular brisas, aires, o palabras. Depende.
Desde esa ventana, que hoy estaba abierta, él me ha dicho:
"Quiero hacerte un regalo. No te conozco mucho, pero tengo el alma grande y quiero compartir. ¿Quieres"
Señores, ¿quien es tan estúpido a responder que no quiere un regalo que viene de un alma?
Mi corazón empezó a dar saltitos. Emoción y curiosidad. Que aumentaron y se transformaron sublimes. Esas "ganas de compartir" hicieron que una persona templase su alma descontrolada amplia. Y que otra alma saciase su sed de llenarse, porque estaba vaciándose. Esas "ganas de compartir" hicieron que dos extraños, tocasen en un instante la misma fibra del mundo, donde algo o alguien se estremece.
El regalo era un texto. Cada palabra, cada sentimiento de ese texto, rozó mi sensibilidad y recorrió mi cuerpo, y no podía quedarse ahí, salía por mis dedos y aquí lo escribo también: quiero seguir compartiéndolo yo, porque lo han querido compartir conmigo como un regalo, y a esa persona se lo regaló otra persona que quiso compartir.
Y que nunca jamás se paren las almas que tienen ganas de compartir, ni se sacien las almas que quieren sentir. Para que el mundo tenga sentido.

Ahí va:




"No está escrito en ningún sitio que la piel quiera ser envenenada, ni que prefiera la tinta, a la limpieza original. No está escrito que la voluntad tenga derecho a imponerse sobre la naturaleza. Ni que las mujeres quieran vivir grabadas en los brazos de unos hombres, que tal vez, algún día, no serán suyos. Nadie sabe si es del todo lícito imponerse una condena, una marca, un estigma. No está escrito que sea justo que el dolor se premie, ni que la moda o el adorno o el capricho tengan por qué mezclarse con el alma. No hay razón para atarse a un símbolo cuya trascendencia puede ser transitoria y su presencia permanente. Nadie nos obliga, ni puede obligarnos, a decir para siempre.

Y sin embargo más de una vez lo decimos. Y más de una vez nos manchamos la piel, con la tinta de una idea, de un presagio, de una certeza, que después se olvida, de un amor que después se pierde, o se arruina, de una emoción que creímos duradera, pero que al final, por más que nos neguemos a verlo, estaba de paso. Se van quedando los días, que ya fueron, en la piel, y al mirar atrás, son las marcas las que nos recuerdan aquello que fuimos.

Tal vez en algún momento soñemos con escapar de esta condena, porque al querer ser otros, nos condenamos irremediablemente a ser lo que ahora somos. Y pesa. ¿Pero acaso no pesan también los besos, las palabras que dijimos, el daño que hicimos y el que nos hicieron, acaso no pesa también la historia invisible que arrastramos?

No sólo existe lo que puede verse, existe también lo que se intuye, lo que se promete, lo que se da, existe lo robado y lo que no conseguimos robar.

La vida se amontona en los márgenes de la piel señalada y la piel señalada, se va convirtiendo en una nota al pie de la página de nuestra historia.

¿Qué dicen los versos de amor cuando el amor se ha ido, a quién le hablan, qué explican exactamente? ¿De qué o de quién hablan las canciones del pasado? ¿Qué fue de la furia, del rencor, del entusiasmo, del champán y su resaca? ¿En qué momento nos dimos cuenta, de que nada de lo nuestro, era nuestro para siempre?

La piel recuerda. Y en la temporada de las lluvias, no se borran nunca todos los caminos de vuelta a casa. La piel recuerda un tiempo anterior a la tinta, antes de ser señalada, y recuerda, un tiempo de soledad, antes de ser amada, aunque a menudo no recuerde con precisión el motivo de todo lo sucedido.

Las señales que dejamos nos permiten reconstruir las cosas que rompimos. Se avanza a tientas por el pasado, y aunque no todas las piezas encajan, y algunas ni aparecen, poco a poco, se reconoce un olor, un momento, una noche, o el color de sus ojos. Las señales que dejamos en la piel, nos traen algunas de las cosas que tuvimos, que fueron nuestras, cuando el tiempo no existía, y la memoria no era necesaria.

Porque puede ser que nada se recuerde, pero también puede ser que el amor se empeñe en pelear contra el olvido, como un boxeador sonado y persistente. Puede ser que los días se sobrepongan al rigor de los días, que todo se sume y se amontone, que nada se pierda del todo. Y puede ser que la piel quiera recordar después de todo, los nombres de las mujeres amadas, y las causas de todas las batallas, ganadas, o perdidas, y que los pasos en la nieve no se vayan con la nive. No es imposible, que lo que pareció arrogancia o locura termine por da fé de lo que fuimos, y que nuestras manos se llenen, cuando ya no esperemos nada, de nuestros pasados y, tal vez, de otros futuros.

No puede descartarse que en algún momento, recuperemos el orgullo y el sabor de lo vivido. No puede descartarse que volvamos sobre nuestros pasos, que reencontremos el sentido a lo perdido, ni debería ser imposible, y seguramente lo sea, que llegado el día, volvamos a entender el código cifrado de nuestra piel, el mensaje en la botella que lanzamos hace mucho, mucho años.

Puede ser, incluso, que al final del camino, volvamos a hacer las paces con el tiempo y empecemos a entender, de nuevo, como niños que recuerdan donde escondieron sus tesoros, nuestros propios tatuajes.




RAY LORIGA.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Un Domingo muy Domingo





Cosas que hacer en un domingo muy domingo:
- No pensar en tener que levantarme
- Despertarme para volver a dormirme
- Abrir los ojos otra vez, por la luz del sol acariciando mi mejilla, decirle hola e intentar volver a dormir
-Levantarme por fin, muy tarde, cuando ya he remoloneado bastante
- Desayunar una gran taza de café, mojar galletas maría
- Tener conversaciones de desayuno con mi hermano, contarle orgullosa que estoy dispuesta a no hacer nada hoy
- Acariciar a Luck, el perro más precioso del mundo
- Volver a tumbarme en la cama y comenzar a ver una serie nueva
- Escribir cartas y correos muy bonitos
- Sonreir porque alguien dice que gracias a uno de esos correos bonitos va a componerme una canción
- Ordenar cosas en mi mente que estaban desordenadas porque hacía mucho tiempo que no era Domingo (con mayúscula)
- Hacer pequeñas cositas sin importancia
- Escuchar mis canciones favoritas una y otra vez, como esta, esta o esta, y sobretodo esta
- Mirar la montaña de cosas por hacer y dejarla ahí muerta de risa, y reirme yo también por eso
- Mirar mi ropa desordenada o sucia en gran montón en un rincón y hacer como que la ignoro, ni pensar en deshacer la maleta y mucho menos en ordenar algo material a mi alrededor
- Preparar la comida con mi hermano mientras vemos Titanic que está en la tele y hacía diez años por lo menos que no la veíamos
- Volver a la cama, quedarme vagueando, pintando, leyendo, soñando, diseñando, cosiendo
- Beberme un colacao con galletas maria
- Rescatar libros como The polaroid Book, Música de cañerías o Bruno Barbey
- Pensar muchos proyectos. Darles forma.
- Escribir, escribir.
- Hacer muchas más cosas de esas de domingo
- No hacer nada obligatorio el resto del día, fluir sin más pretensiones
- Ver como anochece, encender primero la lampara roja, luego una vela, luego el flexo, y coser un poco más, hasta que al menos uno de ellos tiene forma
- Volver a tirarme a la cama
- Escribir mensajes en alemán
- Ver alguna película de la lista de las películas que quiero ver y aun no he visto, con palomitas de maíz
- Cenar algo super simple, a poder ser, pre cocinado
- Leer dos páginas de dos libros al azar
- Dormir satisfecha y con una sonrisa, saboreando el dulce olor de libertad, como nube de algodón rosa, y pensando en diferentes idiomas, what a wonderful feeling, doing nothing important



miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tripas en la carretera

No me gusta cuando voy conduciendo por la carretera, intentando aguantar en el punto muerto de la desidia, en el que mi cuerpo quiere descargar toda la rabia sobre mi pie, y éste a su vez se intenta contener de pisarle más, porque voy al límite entre 140 km por hora casi rozando los prohibidos 160 km por hora, y de repente veo un animal que ha sido atropellado. Todo lo anterior era solamente para contextualizar lo rápido que pasa este instante. Y lo inerte de mi cuerpo que cuando conduce se relaja. Pero en ese momento toda mi vida da un vuelco, y mi empatía es tal que parece que sean mis tripas las que están ahí desparramadas. Mis piernas tiemblan, aunque me cueste confesarlo, el acelerador deja de ser punto firme. El coche se reduce por inercia a casi 80 por hora, y me quedo un rato en trance, retirada a la derecha, detrás del Golf negro que no tiene nada en que pensar y respeta el límite de velocidad. La imagen horrible se repite en mi retina, sangre y sangre. Entrañas, sesos, carne, en la carretera. Una lágrima aparece tímida bajo mis gafas de sol. Cambio de canción, y le vuelvo a pisar fuerte.


Pensando con la barriga II

lunes, 30 de agosto de 2010

Pensar con la Barriga

Pensar con la barriga.


Recuerdos como cajas de zapatos.

Si, tengo que borrar esos recuerdos para que no me aplasten entre las hebillas de mi pantalón y las suelas de los zapatos de las nubes.


Aquel día me diste un cesto lleno de ropa limpia, mía, que tenías tú colgada, de la última colada que hiciste para mí. Una caja de bombones que nos comimos a medias. Aún quedaban los últimos chocolates de menta, eran para mí. Amargo dulzor. También me devolviste mi taza favorita, la bandeja del desayuno. Libros míos. Y otra cosas. Aunque no me devolviste mi sartén, ni mi tetera, ni el álbum de fotos. Dejaste esa foto, en la que estoy desnuda, colgada en la pared. Me diste un abrazo de dos minutos. Y me dejaste con las tripas al aire, en un adiós eterno.


Ahora mi ropa huele a tí. A un suavizante que siempre utilizabas y que no suaviza nada las cosas ásperas. Tengo que llenar las noches de tragos y de otras personas. Afortunadamente, hay unas otras personas que hacen la vida brillar. Pero desafortunadamente, prefiero las noches sola, donde te echo de menos tanto.

Se me escapan sin querer los suspiros, los bostezos y los llantos.


Mientras me desangro, con las tripas al aire, pensando con la barriga, el estómago, las entrañas y el hambre.



Pensar con la barriga es bastante útil cuando el corazón está a punto de ser digerido en la concavidad del estómago donde aún quedan los cristales que me tragué sin querer aquella noche en un bar. El alcohol es un buen disolvente de cristales rotos y corazones rotos. Es la falta de amor la que llena los bares, dijo alguien. Es hora de ir al baño.

Y es que después de emborracharse es mejor ir al water.

A vomitar cristales y cosas irreales. Sentimientos envenenados.


Ahora me siento menos peor. Y muchísimo más casi bien.

¿Ves? Pensar con la barriga está fenomenal.



- Filosofía Barata de la Banalidad, de un lunes cualquiera-












lunes, 21 de junio de 2010

Editorial Blur

Acabo de hacer el gran descubrimiento del año, y tenía que compartirlo con todos vosotros: Ediciones Blur, que publica unos libros magníficos, y de cultura accesible, los deja en internet para que todos podamos leerlos. Es maravilloso. Aquí tenéis la web.

http://librosdeblur.blogspot.com


Mi libro favorito es de esta editorial, se llama "La improbable vida de Bernad Lafourcade". Lo encontré hace como dos años en la librería del museo CAC, donde suelo pasar casi más tiempo que en el propio museo, admirando las cosas tan bonitas de literatura alternativa y arte... ¡Ay! (suspiro) ¡ojala pudiera tenerlas todas! Al menos, Blur siempre permite adquirir libros muy especiales, como cuadernos de viaje, y cosas varias, en un formato super bonito, y a un precio goloso y económico. En fin, este libro de relatos e ilustraciones de Enrique Mochales y Oriol Malet me cambió la vida. No me separo de él. Así que lo comparto con vosotros.
Gracias a Ediciones Blur por haber publicado tal delicia, y además, dejarme compartirlo con vosotros.


domingo, 20 de junio de 2010

Terrorismo de Egoismo

-Tatatatttattattataaatattta
-Yoyoyooyoyoyoyoyo yo
-Tututuuutututututttututu tú

(y así sucesivamente caen más balas al saco roto del corazón)

sábado, 12 de junio de 2010

Libro de Cuentos




Ya conocéis de este blog el cuento de "El niño que no quería gastar sus ojos". Hemos sacado ahora entre David Sanchez Yuste -un pedazo de artista- y yo un libro, que está en proyecto, de cuentos míos e ilustraciones suyas. Todo está listo: cuentos, ilustraciones, diseño... ahora solo queda la parte más dificil...
Si alguien conoce algún tipo de ayuda/apoyo para proyectos así, se lo agradeceríamos. En principio creo que la autoedición es lo único que está a nuestro alcance... si sabéis de algo más, ayudadnos porque aunque yo suelo ser muy poco pretenciosa y bastante insegura, os aseguro que este futuro libro merece la pena.

Estoy tan nerviosa como una niña chica. Ahora mismo es sólo un proyecto y ya esto repleta de ilusión.
Esto me ha hecho recapacitar mucho y volver a no-parar-de-hacer-cosas. En marcha hay más proyectos que os iré informando. A veces hace falta un empujoncito... gracias pekeño!!!!

Os dejo por aquí la portada y ya mismo iré subiendo un cuento y novedades al respecto.

Saludos !

viernes, 7 de mayo de 2010

parte primera

Pasaron por el puente, cerca mía. Olían a perfume y tabaco. Una mezcla asquerosa. Me volví para mirarla. En la oscuridad de su vestido negro, la luz de la colilla resplandecía entre sus pálidas manos. Como una armónica, el viento apresuraba mis pasos. Era de noche.

jueves, 6 de mayo de 2010

Ordenando cajas de cartón mentales

Si, eso. Las postales por allí, los zapatos por acá. Los libros por leer en un lado, los a medio leer en otro montón (el de las cosas que nunca termino o en el de las que nunca terminaré; algunos de ellos quizás en el de las que terminaré poco a poco). Papeles por aquí, lápices por allá. Recuerdos por un lado y sentimientos por otro. Hay que ordenar los meses por sensaciones. No no no, mejor por orden cronológico. uf, no, eso es un lío. Mejor ordenarlos por colores. En el azul los momentos donde había sol y nubes. En el rojo los momentos con heridas. En el amarillo los momentos de inspiración y luz. En el negro los momentos en los que me caí al hoyo. Uy, esos llevan varios posits de importancia, tengo que analizarlos pronto para no olvidarlos y aprender de ellos. Los buenos momentos son los que se quedan, de los malos se aprende. ¿Aguja e hilo? Me los quedo. Las lámparas de luz continua van allá. Los puntos suspensivos en aquella otra caja del fondo. La de los conceptos perdidos. Los pañuelos mejor sustituirlos por toallas. Las libretas vacías por las llenas, y las llenas por las vacías. Todo está desordenado en la autopista de mi cabeza. Las señales de tráfico confunden a los glóbulos blancos. Menos mal que mi habitación mantiene un caos ordenado. Mejor que coger la autopista, entonces, coger el camino pequeño y largo, pero para hacer una mochila perfecta -práctica pero no demasiado pesada- tengo que ordenar las cajas de cartón estas. Si. Clasificar, desechar, adquirir, tirar y transportar. Poco a poco, voy reapareciendo en mi vida. Me echaba de menos.

domingo, 2 de mayo de 2010

La inconsciencia del tiempo

Corre, vuela, acelera, se escapa. Se fue.

jueves, 29 de abril de 2010

Seres que pasean periódicos bajo el brazo

Si, hoy me siento como uno de esos seres de esa especie tan extendida ahora por las universidades que pasean el periódico bajo el brazo. Aún no se sabe bien el motivo de su conducta -de pasear el periódico- pero se intenta averiguar analizando el hecho de por qué lo adquieren. Normalmente atienden a motivos de que algunos periódicos que normalmente se pagan se pueden adquirir gratis en unos stand que hay en las facultades, y a esta especie sobrenatural le gusta coger todo lo que sea gratis, aunque luego no sepan para que sirven y den un repaso con la vista a la portada, a veces alguno hasta lee algún cúmulo de palabras y el que más, hace crucigramas. Otros de estos seres tienen asumido que un periódico no sirve para nada más que para tenerlo en el baño, pero lo pasean muy orgullosos como parte de sus complementos de ropa -ya sabéis: zapatillas de colores, relojes, pulseras, o periódicos... cosas que sirven para adornar, y en ocasiones. Otros sin embargo saben que encierra dentro una gran cultura, y por ello lo pasean en el brazo para que la gente piense que son más cultos. Hay personas que como yo, pasean periódicos igual que pasean libros en el bolso e igual que acumulan amigos a los que llamar: por querer pero carecer del tiempo. Yo me he visto paseando el periódico toda la semana, uno diferente cada día, y llevandolo de un lado a otro cogido de la mano con la iniciativa de encontrar un hueco donde por fin leerlo. Al final han sido todos abandonados en la esquina del baño, con la tristísima despedida del "luego te leo". Pero se acumulan, junto a las tareas de los luegoses, que nunca llegan. Porque la gran verdad es que el luego es un tiempo indefinido incorrecto.

sábado, 17 de abril de 2010

Hipo still alive

Había un hipopótamo sangrando tirado en la calzada dentro de un túnel. Debo resaltar, para que los lectores no se lleven un susto, que era de peluche. Eso, un hipopótamo de peluche. Una niña lo miró, pero no lo recogió. Parecía sucio. Una pareja de muchachos pasaban por allí cogidos de la mano y sintieron mucha pena. Imaginaron todas las historias que el hipo había vivido, imaginaron la cara del niño que lo había perdido. Lo recogieron y lo adoptaron para sanarlo y curarlo. A partir de ahí en esta historia se desarrollaron muchos acontecimientos difíciles de relatar y resumir: La Muchacha se fue de la ciudad y del país en el cual se encontraba el hipo y El Muchacho. Aprendió otro idioma, otra manera de vivir. Creció y olvidó al hipo. El muchacho se quedó allí, regaló el hipo a otra persona, que viajó mucho con éste. La persona se lo regaló a su vez a otra persona, que también viajó mucho con él, y le dio mucho cariño.
Unos años más tarde del día en el que el hipo fue recogido y adoptado, La Muchacha volvía a estar en la ciudad y cerca del túnel. Estaban en una barra de un bar, y El Muchacho también estaba allí, detrás de la barra. Ella estaba sentada, delante, con la mirada triste por los acontecimientos que el mundo está sufriendo, de cenizas, guerras y sangres. Bebían cerveza y hablaban de estas cosas. Cuando Una Mujer llegó y dijo a La Muchacha: "hipo still alive". Ella e sorprendió. ¿Quién era hipo? Otra persona preguntó en voz alta esa pregunta misma "¿Who is hipo?" Hipo, contó La Mujer, es un hipopótamo que ella -refiriendose a La Muchacha- recogió junto con él -refiriendose a El Muchacho- y lo salvaron, y ha estado con muchas personas viajando y ahora está conmigo". La muchacha no entendía nada. ¿Ella misma?. El Muchacho tuvo que mirarla, y decirle: lo recogimos del túnel, estaba sangrando.
El recuerdo golpeó tan fuerte a La Muchacha que se calló del taburete. O, quizás más que el recuerdo mismo, fue el sentimiento de haber olvidado el recuerdo sin entender cómo el que la golpeó. Nunca olvidaba nada, tenía memoria de elefante para pequeños detalles. Se sentía mareada. Sorbió el último trago de cerveza y comenzó a llorar: hay demasiadas guerras en el mundo, pero sin embargo un peluche de hipopótamo ha logrado sobrevivir a la maldad y al olvido, y me golpea su recuerdo para decirme algo.


jueves, 15 de abril de 2010

¡Voy a llenar las nubes de cielo!

Los que decidieron pararse un ratito indefinido